No necesitamos a nadie para poder seguir viviendo. Todo es fruto de nuestra imaginación, y del mismo modo que un día abrimos el corazón para dejar salir todo lo que llevábamos dentro, también podemos volver a recoger todo nuestro cariño y cerrar de nuevo. Somos los dueños. Nosotros decidimos, creamos y destruimos, solo hace falta ser conscientes de que tenemos el poder y que solo nosotros tenemos la llave.
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